Hoy no tengo ganas de forzar nada. Ni planes, ni personas, ni resultados. Voy a dejar que el viento de la vida me lleve, que me mueva, que me arrastre si quiere, que me enseñe por dónde es, aunque no entienda nada. Estoy cansada de pensar tanto, de empujar, de correr. Quiero simplemente ser, respirar y soltar. Si algo es para mí, vendrá. Y si no, que se quede donde está. Hoy me abrazo, sin exigirme. Y dejo que el mundo siga girando… sin que yo tenga que sostenerlo.”